Según informes de la industria, Intel invirtió más de 1 mil millones de dólares en su campus de Chandler, Arizona, en 2026 para construir líneas de investigación y producción piloto de sustratos de vidrio, y planea convertir su instalación de Rio Rancho, Nuevo México, en la primera planta de producción en masa de sustratos de vidrio del mundo. La compañía anunció en enero de 2026 que la tecnología de sustratos de vidrio ha entrado en producción en masa, siendo el procesador de servidor Xeon 6+ "Clearwater Forest" el primer producto comercial con un sustrato de núcleo de vidrio.
En comparación con los sustratos orgánicos tradicionales, los sustratos de vidrio pueden aumentar la densidad de interconexión de chips por 10, mantener el coeficiente de expansión térmica del silicio y reducir el warping en más del 70% a altas temperaturas, soportando la integración de 1 billón de transistores en un solo paquete. Los investigadores de mercado estiman que el mercado global de sustratos de vidrio alcanzará aproximadamente 18,6 mil millones de dólares en 2026, con una tasa de crecimiento anual compuesta del 14,5% hasta 2030.