Según Goldman Sachs, la captación de fondos mediante OPVs en EE. UU. se proyecta en 225 mil millones de dólares para 2026, un máximo histórico. Sin embargo, la mayor parte proviene de un número reducido de megaoperaciones, más que de una ola amplia de cotizaciones públicas. Hasta ahora, este año solo se han completado entre 53 y 60 OPVs, muy por debajo de la mediana de 25 años, de alrededor de 100 acuerdos al año, y muy lejos de las 250+ de 2021 o de casi 400 durante la burbuja de las puntocom de 1999.
Ben Snider, estratega jefe de Renta Variable de EE. UU. en Goldman Sachs, señaló que siguen ausentes los indicadores tradicionales de burbuja: las valoraciones actuales de las OPVs (mediana EV-ventas de 5x) están muy por debajo del pico de 1999 (9x) y del 7x de 2021; el 43% de las empresas que salieron a bolsa en 2025 alcanzaron la rentabilidad en su primer trimestre tras la cotización, frente al 28% en 1999; y las subidas el primer día se mantienen moderadas, con pocos repuntes extremos. No obstante, Goldman advierte que la prueba real llegará en 2027, cuando expiren los periodos de bloqueo de las grandes OPVs de 2026, lo que podría inundar el mercado con nueva oferta.