Noticias de Gate, 18 de marzo, la Comisión de Bolsa y Valores de EE. UU. (SEC) y la Comisión de Comercio de Futuros de Commodities (CFTC) publicaron conjuntamente un documento de orientación explicativa que realiza una clasificación sistemática del marco regulatorio de los activos criptográficos. Esta medida es vista por el mercado como una sustitución sustancial de la Ley de Claridad del Mercado de Activos Digitales (CLARITY Act).
El documento propone un sistema de clasificación de cinco tipos de tokens, que incluye bienes digitales, coleccionables digitales, herramientas digitales, stablecoins y valores digitales, de los cuales solo los valores digitales están sujetos a regulación de valores. Activos principales como Bitcoin, Ethereum y Dogecoin se clasifican claramente como bienes digitales, reduciendo aún más la incertidumbre regulatoria.
En cuanto a la división de responsabilidades regulatorias, el nuevo marco continúa con el debate anterior, asignando a la CFTC la responsabilidad del mercado spot de bienes digitales y a la SEC la regulación de valores digitales. Además, la orientación aclara los límites de cumplimiento para actividades como staking, airdrops y minería, e introduce el principio de “adición y separación”, que proporciona un camino para que los proyectos pasen de ser considerados valores a no serlo.
Es importante destacar que el contenido mencionado se superpone en gran medida con la CLARITY Act, incluyendo la lógica de clasificación de tokens y la división de responsabilidades regulatorias. Algunos expertos del mercado consideran que las autoridades regulatorias ya han establecido aproximadamente el 80% de las reglas sin necesidad de legislación, lo que reduce la urgencia de avanzar con dicha ley. MartyParty y Ryan Adams, cofundadores de Bankless, señalaron que esta orientación ya cubre las funciones principales de la ley.
Sin embargo, el documento explicativo tiene limitaciones. La CLARITY Act aborda aspectos como el registro de plataformas de intercambio, el marco de cumplimiento para corredores y los mecanismos de lucha contra el lavado de dinero, que aún no están incluidos en la guía actual. Además, la orientación no tiene fuerza legal y podría ajustarse en el futuro debido a cambios en las políticas, mientras que la legislación formal ofrece mayor estabilidad y autoridad vinculante.
Actualmente, el Congreso de EE. UU. continúa discutiendo cuestiones clave como el mecanismo de rendimiento de las stablecoins, y el proceso legislativo sigue retrasándose. Aunque las acciones regulatorias previas alivian la incertidumbre del sector, aún está por verse si podrán reemplazar a largo plazo el marco legal.