Según Bitcoin.com News, el 29 de julio se informó que 134 ejecutivos de asociaciones bancarias y líderes bancarios de Estados Unidos enviaron una carta conjunta al líder de la mayoría del Senado, John Thune, y al líder de la minoría, Charles Schumer, en la que piden modificar la Sección 10404 de la Ley CLARITY. El texto ya impone límites al pago de intereses o rendimientos por el pago de stablecoins, pero la banca solicita reforzar la redacción para impedir que las empresas eludan la prohibición mediante incentivos y otras vías.
134 ejecutivos bancarios piden adoptar las propuestas de modificación de la Asociación de Banqueros Estatales para la Sección 10404
Según el contenido de la carta, los 134 ejecutivos bancarios piden explícitamente: “Instamos al Senado a adoptar, antes de la aprobación final, la opinión de modificación que nos propone nuestra Asociación de Banqueros Estatales para el artículo 10404”.
La versión actual de la Sección 10404, aunque ya limita el pago de intereses o rendimientos por pagos en stablecoins, la banca considera que la redacción tiene vacíos y que las empresas podrían eludir la prohibición mediante las siguientes vías:
Programas de incentivos: medidas de incentivo vinculadas a la tenencia de saldos en stablecoins
Incentivos por período de tenencia: acuerdos de reembolso diseñados en función de la duración de la tenencia
Incentivos por plazo de cuenta: arreglos “similares a intereses” relacionados con el plazo de apertura o mantenimiento de la cuenta
Otros beneficios económicos similares: cualquier diseño que replique sustancialmente las características de los depósitos que devengan intereses
La banca sostiene que, si se permiten los arreglos anteriores, competirían directamente con los bancos asegurados en condiciones que no estarían sujetas al mismo marco regulatorio.
Controversia sobre incentivos en stablecoins: definición de herramientas de pago y productos tipo depósitos
Según el informe original, el foco de esta controversia es si las stablecoins de tipo pago deberían utilizarse solo como medio de intercambio, y no como una herramienta para atraer la tenencia de fondos a largo plazo.
La parte bancaria considera que los incentivos vinculados a saldos, períodos de tenencia o plazos de cuenta podrían replicar las características de los productos de depósitos que devengan intereses, desviando depósitos bancarios tradicionales; una vez debilitada la base de depósitos de los bancos comunitarios, se verían afectadas las fuentes de fondos para préstamos hipotecarios, expansión empresarial, actividades agrícolas e inversiones comunitarias.
La redacción final de la Ley CLARITY se considera clave para definir cómo “los activos digitales centrados en pagos” operan dentro del sistema financiero estadounidense en general.
Preguntas frecuentes
¿Qué disposición de la Ley CLARITY piden modificar los 134 ejecutivos bancarios estadounidenses mediante una carta al Senado?
De acuerdo con lo informado por Bitcoin.com News, 134 ejecutivos del sector bancario enviaron una carta conjunta para solicitar una modificación de la Sección 10404 de la Ley CLARITY. Esta disposición actualmente ya impone límites al pago de intereses o rendimientos por stablecoins de tipo pago, pero la banca desea reforzar la redacción para evitar que las empresas eludan la prohibición mediante arreglos de incentivos.
¿Qué impacto advierte la banca que podrían tener los incentivos en stablecoins?
Según el contenido de la carta conjunta, la banca advierte que, si los productos de stablecoin atraen y retienen fondos mediante incentivos tipo intereses, la base de financiación de los préstamos locales podría debilitarse en “miles de millones de dólares”, lo que afectaría las fuentes de préstamos para familias, pequeñas empresas, agricultores y empleadores locales.
¿Quién recibió la carta y quién la firmó en conjunto?
Según el informe, la carta conjunta se envió al líder de la mayoría del Senado, John Thune (republicano por Dakota del Sur), y al líder de la minoría, Charles Schumer (demócrata por el estado de Nueva York). La carta fue firmada en conjunto por 134 ejecutivos de asociaciones bancarias y líderes bancarios de Estados Unidos.