BlockBeats informa que, el 25 de marzo, Visa y Dune publicaron un informe que señala que las stablecoins no respaldadas en dólares están siendo cada vez más utilizadas como herramientas de pago y liquidación reales, y no solo para obtener beneficios en DeFi.
Los datos muestran que, hasta febrero de este año, la oferta total de stablecoins no respaldadas en dólares alcanzaba los 1.100 millones de dólares, lo que representa un crecimiento de tres veces respecto a principios de 2023. El volumen de transferencias se disparó de 600 millones a 10.000 millones de dólares, con un aumento superior al 1600%. Actualmente, el número de direcciones que poseen estas monedas alcanza aproximadamente 1,2 millones, y las direcciones activas que envían fondos han aumentado notablemente.
El informe indica que estas stablecoins se utilizan principalmente para pagos transfronterizos, liquidaciones empresariales y gestión de divisas, con los fondos distribuidos principalmente en carteras de usuarios, exchanges y bóvedas institucionales, en lugar de en protocolos DeFi. EURC representa más del 90% del volumen de transferencias, consolidando al euro stablecoin como la fuerza dominante en este sector.
Los análisis sugieren que, a medida que las stablecoins en monedas locales se desarrollan, están comenzando a convertirse en una “moneda operativa” dentro del sistema de pagos global, impulsando la evolución del mercado de stablecoins desde un modelo dominado por el dólar hacia una estructura multimoneda.