Noticias de Gate, mensaje, 12 de abril, según informó The New York Times, las negociaciones entre Estados Unidos e Irán actualmente tienen tres principales puntos de fricción: la reapertura del Estrecho de Ormuz, el problema del uranio enriquecido y el desbloqueo de activos iraníes en el extranjero.
En el caso del Estrecho de Ormuz, Irán se niega a aceptar la propuesta de “control conjunto” planteada por EE. UU., insiste en conservar el control sobre el Estrecho de Ormuz y afirma que tiene derecho a cobrar “peajes” a los buques que transitan por allí. El lado iraní indicó que solo considerará los arreglos relacionados con la apertura del estrecho después de que ambas partes alcancen un acuerdo final de paz. Estados Unidos, por su parte, sostiene una postura contraria. El presidente estadounidense Trump, el 10, señaló que el Estrecho de Ormuz es aguas internacionales y que, “con o sin la cooperación de Irán”, el estrecho se abrirá “muy pronto”; no permitirá que Irán cobre peajes.
En el tema nuclear, Estados Unidos exige que Irán entregue todo su inventario de uranio enriquecido cercano al nivel de material apto para armas, que pesa aproximadamente 900 libras. Irán propuso una contraoferta al respecto, pero ambas partes no lograron llegar a un compromiso. Además, Estados Unidos exige que Irán no solo no desarrolle armas nucleares actualmente, sino que también asuma durante mucho tiempo el compromiso de no adquirir capacidades ni tecnologías relacionadas. Estados Unidos afirma que por el momento “aún no ha visto una intención clara” por parte de Irán.
Con respecto a los activos congelados, Irán exige que Estados Unidos indemnice las pérdidas causadas por los ataques aéreos de seis semanas y que desbloquee sus ingresos petroleros, por aproximadamente 27 mil millones de dólares, en Irak, Luxemburgo, Baréin, Japón, Turquía y Alemania, entre otros, para la reconstrucción posterior a la guerra. Estados Unidos rechazó las solicitudes anteriores.