Según David Sacks, coordinador de la política de inteligencia artificial y activos digitales de la Casa Blanca, el 19 de julio los sistemas de seguridad (guardrails) de los modelos de IA estadounidenses dificultan la competitividad frente a sus equivalentes chinos. Sacks citó la capacidad del modelo de IA chino Kimi K3 para corregir 15 vulnerabilidades de seguridad críticas que los modelos estadounidenses Codex y Fable se negaron a abordar debido a los guardrails cibernéticos.
Sacks destacó un caso en el que Hugging Face intentó usar modelos de IA fronterizos estadounidenses para analizar ciberataques impulsados por IA, pero tuvo que cambiar al modelo de código abierto chino GLM 5.2 ejecutándose localmente porque los guardrails bloqueaban solicitudes que contenían cargas útiles reales de explotación. «Los guardrails en realidad perjudicaron la seguridad defensiva», afirmó Sacks, al sostener que restringir los modelos estadounidenses en tareas que los modelos chinos gestionan sin problemas menoscaba la competitividad de EE. UU.