El gobierno británico sancionó hoy, 6 de julio, a siete científicos rusos y dos institutos de investigación estatales por desarrollar armas químicas utilizadas para envenenar al líder opositor Alexei Navalny y al exespía Sergei Skripal. Las sanciones apuntan a individuos involucrados en la creación del agente nervioso Novichok y la toxina Epibatidine.
La secretaria de Exteriores, Yvette Cooper, declaró: «El uso reiterado de armas químicas por parte de Rusia es una violación repugnante del derecho internacional y una amenaza directa a la seguridad global. Continuaremos responsabilizando a los culpables y trabajaremos con los aliados para disuadir el uso de estas peligrosas armas».