Según BlockBeats, el 15 de julio, el expresidente de EE. UU. Donald Trump confirmó que Estados Unidos e Irán mantuvieron conversaciones el martes, instando a Teherán a llegar a un acuerdo. El analista Eamonn Sheridan de investing.com señaló que las declaraciones de Trump indican que no habrá una desescalada a corto plazo, consolidando las primas de riesgo geopolítico ya incorporadas en el precio del crudo y del diésel tras las recientes preocupaciones de suministro en el Estrecho de Ormuz.
Sheridan destacó que aún no se ha atacado la infraestructura energética de Irán, señalando que Washington conserva opciones para una escalada significativa. Al mismo tiempo, confirmar el diálogo con Teherán mientras se mantiene la presión militar envía señales mixtas, lo que sugiere que las vías de negociación pueden persistir pese a la presión militar en curso. Es probable que el mercado siga siendo muy sensible a cualquier cambio en la retórica sobre la infraestructura energética.