Según el analista Lee Kyung-soo de Hana Securities, el 22 de julio el índice KOSPI de Corea del Sur ha caído desde su máximo del 19 de julio de 9.052 hasta 6.800, lo que representa una caída del 25% después de haber subido más del 20% el año anterior. El analista comparó la situación actual del mercado con los periodos de recuperación tras el China Shock (2004) y el Dubai Shock (2009), en lugar del colapso de la burbuja de las tecnológicas (IT). Tras esos acontecimientos anteriores, el KOSPI rebotó un 16,5% y un 26,6%, respectivamente, impulsado por compras de inversores extranjeros con fines de reequilibrio.
Hana Securities señaló que la compra sostenida por parte de los inversores extranjeros es el indicador clave para la recuperación y recomendó considerar inversiones de “bottom-fishing” con rendimientos esperados del 15-25% durante el próximo año. Sin embargo, la estabilidad del tipo de cambio won-dólar sigue siendo una variable crítica; una mayor volatilidad de la divisa podría alterar los flujos de capital extranjeros. La firma también indicó que los margin call parecen haberse estabilizado, con los saldos de préstamo en crédito desplazándose al alza.