Según SemiAnalysis, el 7 de julio, Nvidia se transformó en un "banco central de IA", respaldando un mercado de deuda de IA estimado en 7,1 billones de dólares para 2029 gracias a su calificación crediticia AA. La firma de investigación reveló el plan "Backstop" de Nvidia, mediante el cual la empresa proporciona garantías de ingresos mínimos a proveedores de alquiler de cómputo de IA, como Neoclouds. Bajo este acuerdo, Nvidia actúa como prestamista de última instancia y garante: compra capacidad de cómputo a precios acordados si la demanda de terceros es inferior, o comparte el exceso de ganancias si la capacidad se alquila por encima del costo.
Este modelo rompe el tradicional "triángulo imposible" que enfrentan los proyectos de IA: los contratos necesitan capital, los bancos necesitan pruebas de contratos para prestar, y los clientes quieren equipos in situ antes de comprometerse. Con el respaldo de Nvidia, los proveedores pueden obtener financiamiento más fácilmente y satisfacer la demanda de los clientes, especialmente para startups de IA y proveedores de inferencia que prefieren alquileres a corto plazo en lugar de compromisos de varios años.