De acuerdo con el estratega de Nomura Naka Matsuzawa, en un informe del viernes (17 de julio), el mercado se enfrenta a cuatro escenarios potenciales que podrían descarrilar las inversiones en IA. Además de las preocupaciones ya identificadas —los gigantes de la nube gastando de más, los costes de la memoria elevados y el endurecimiento de los bancos centrales— Nomura destaca un cuarto riesgo: los picos en los precios de la memoria podrían desencadenar una expansión agresiva de la capacidad de semiconductores, lo que en última instancia provocaría una caída de los precios de la memoria y socavaría el beneficio económico del despliegue de la infraestructura de IA.
A pesar de los sólidos resultados corporativos y de las continuas promesas de gasto de capital (capex) por parte de las empresas tecnológicas, sus precios de las acciones siguen estancados, lo que apunta a una desconexión de fondo entre los fundamentos de los beneficios y las valoraciones. Matsuzawa señala que el mercado de bonos aún no ha incorporado el fin del auge de la IA: las expectativas de tipos se inclinan hacia subidas en lugar de recortes, lo que indica que el consenso del mercado sobre la rentabilidad de la IA sigue incompleto.