Durante las últimas dos semanas, la OTAN, el Reino Unido y Alemania anunciaron importantes planes de inversión en drones y sistemas autónomos. El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, presentó una iniciativa de drones con un compromiso de más de 40 mil millones de dólares para contrarrestar capacidades antidrón durante cinco años. El Reino Unido asignó 5 mil millones de libras (6,7 mil millones de dólares) para un programa de transformación de drones, mientras que Alemania adquirió 50.000 drones para Ucrania mediante un pedido de 90 millones de euros. La startup de tecnología de defensa Helsing también logró una valoración de 18 mil millones de dólares.
El cambio refleja lecciones del conflicto Rusia-Ucrania, donde los drones se han convertido en un factor decisivo en el campo de batalla. Los analistas señalan que la guerra moderna depende cada vez más del software, la IA y los sistemas autónomos, lo que genera demanda de comunicaciones seguras, software de gestión del campo de batalla y tecnologías de guerra electrónica, junto con la fabricación de drones.