Según KB Securities, el 27 de julio la firma recortó el precio objetivo de Kia a 250.000 wones desde 300.000 wones, citando una rentabilidad más débil de lo esperado. A pesar del ajuste, KB Securities mantuvo una calificación de compra para la acción.
La ganancia operativa de Kia en el segundo trimestre cayó un 4,9% interanual hasta 2,6 billones de wones, quedando por debajo de las estimaciones del consenso en un 5,9%. El desfase se debió a un mayor gasto en incentivos para captar el mercado europeo de vehículos eléctricos, que crece rápidamente, aunque las ganancias derivadas de tipos de cambio favorables y el crecimiento de las ventas de híbridos ayudaron a mitigar la caída. KB Securities prevé que la ganancia operativa de Kia en el conjunto del año aumentará un 5,1% hasta 9,5 billones de wones.