De acuerdo con funcionarios de EE. UU., Iraq y Siria planean reconstruir un oleoducto transfronterizo que ya no está en funcionamiento para transportar crudo desde los yacimientos petrolíferos del norte de Iraq hasta el puerto mediterráneo de Siria, evitando el Estrecho de Ormuz, según informes de Jin10 del 14 de julio.
El oleoducto, construido originalmente en 1952, se extiende aproximadamente 800 kilómetros desde Kirkuk, en Iraq, hasta Banias, en Siria, con una capacidad diaria de 300.000 barriles. La infraestructura sufrió graves daños durante la guerra Irán-Iraq y la guerra de Iraq, y ha estado abandonada durante años. Las tareas de restauración requerirán reparaciones integrales en las estaciones de bombeo y en los sistemas eléctricos dañados, y podrían tardar de dos a tres años en completarse.