Según Bloomberg, Goldman Sachs ha prohibido a sus empleados negociar contratos en mercados de predicción relacionados con eventos financieros y políticos a partir del 10 de julio, con excepciones solo para apuestas deportivas y de entretenimiento. La política prohíbe negociar contratos vinculados a reestructuraciones corporativas, fusiones y adquisiciones, movimientos del precio de bitcoin y resultados electorales.
Las infracciones conllevan sanciones progresivas; múltiples incumplimientos pueden resultar en despido o cierre de cuentas. Goldman Sachs también se reserva el derecho de exigir a los empleados que renuncien a las ganancias que superen los 200 dólares o que las donen a una organización benéfica. Los contratos relacionados con deportes, como apostar por los ganadores de campeonatos, siguen permitidos.