Según el columnista de Fortune Jeff John Roberts, el 20 de julio la red de capa 2 de Coinbase, Base, reconoció que su estrategia para construir una plataforma social descentralizada había sido un rumbo fallido. Jesse Pollak, líder de Base, admitió que el mercado no tiene suficientes usuarios dispuestos a migrar de X e Instagram a productos sociales basados en blockchain, en contra de la visión de Coinbase para 2024.
El cambio refleja retos más amplios de la industria, ya que el cripto pasa de la tokenómica especulativa a la adopción institucional y a la infraestructura financiera. Coinbase enfrenta presiones para virar hacia el servicio de trading para las finanzas tradicionales y la tokenización de activos, mientras competidores como Hyperliquid ganan terreno. El experimento de Base sí dio como resultado X402, un protocolo de pagos de código abierto para economías de agentes de IA que se está convirtiendo en un estándar de la industria.