El 8 de abril de 2026, la Financial Crimes Enforcement Network (FinCEN) y la Office of Foreign Assets Control (OFAC) del Departamento del Tesoro de EE. UU. emitieron conjuntamente un Aviso de Propuesta de Reglamentación (NPRM) que, por primera vez, define a los Permissible Payment Stablecoin Issuers (PPSIs) como instituciones financieras bajo la Bank Secrecy Act. Esto representa la acción de cumplimiento más concreta por parte de EE. UU. en el sector de stablecoins desde la aprobación de la GENIUS Act en julio de 2025.
Según el resumen de la propuesta, los emisores deben establecer programas integrales de Prevención de Blanqueo de Capitales y Financiación del Terrorismo (AML/CFT). Los requisitos principales incluyen implementar programas de cumplimiento basados en el riesgo, destinar más recursos a clientes y actividades de alto riesgo, y establecer mecanismos de control de transacciones con capacidad técnica para bloquear, congelar y rechazar operaciones sospechosas. Los emisores también deben cumplir con las obligaciones de sanciones de OFAC mediante el filtrado en tiempo real de transacciones. Es relevante destacar que la propuesta especifica que los contratos de tokens de stablecoin deben estar programados para permitir que las transacciones sean interceptadas, congeladas o destruidas en respuesta a directivas de las autoridades. FinCEN exige además que los programas AML de los emisores sean capaces de pausar transacciones marcadas y se centren en clientes y actividades de alto riesgo.
Por qué exigir a los emisores de stablecoins capacidades de congelación y quema
Imponer capacidades de congelación y quema implica trasladar la lógica de control de cuentas de las finanzas tradicionales al entorno blockchain. El motivo es claro: si las stablecoins se utilizan ampliamente para pagos y almacenamiento de valor, sus emisores deben asumir las mismas obligaciones de cumplimiento AML y de sanciones que las instituciones financieras tradicionales. La programabilidad de las stablecoins ofrece una ventana técnica para ello: al integrar mecanismos de listas negras en los smart contracts, los emisores pueden bloquear el flujo de fondos a nivel de dirección.
En la práctica, los principales emisores de stablecoins ya han implementado mecanismos similares. Tether, emisor de USDT, mantiene desde hace tiempo una lista negra de direcciones, habiendo congelado fondos por cientos de millones de dólares. Circle, emisor de USDC, ha incorporado directamente funciones de lista negra en sus smart contracts, permitiéndole congelar instantáneamente cualquier dirección de wallet sin aprobación de terceros. La propuesta formaliza estas "prácticas del sector" como requisitos regulatorios federales, lo que implica que todos los emisores de stablecoins que operen en EE. UU. deben preprogramar estas funciones de control en sus contratos de tokens, eliminando la posibilidad de alegar neutralidad tecnológica para evitar responsabilidades regulatorias.
Qué implica el cumplimiento AML a nivel bancario para los emisores
Al definir a los emisores como instituciones financieras bajo la Bank Secrecy Act, la propuesta eleva a los emisores de stablecoins al mismo estatus legal que los bancos. Los emisores deberán establecer programas completos de AML/CFT, incluyendo Customer Due Diligence (CDD), Suspicious Activity Reports (SAR), sistemas de monitoreo de transacciones y filtrado de sanciones. Más importante aún, las obligaciones de cumplimiento de los emisores no se limitarán a las relaciones directas con clientes: también se extenderán a las transacciones del mercado secundario, lo que significa que los emisores deberán monitorear el flujo de tokens entre exchanges descentralizados y wallets on-chain.
Este requisito es especialmente complejo en la práctica. Las instituciones financieras tradicionales controlan la información de identidad de los clientes a través de sistemas de cuentas, y el monitoreo de transacciones gira en torno a estas cuentas. Sin embargo, los emisores de stablecoins no controlan directamente los wallets de los usuarios finales en la blockchain, lo que hace que el concepto de "cliente" sea ambiguo. La propuesta intenta resolver esta contradicción mediante un enfoque basado en el riesgo: los emisores no están obligados a verificar la identidad de cada transacción on-chain, pero sí deben establecer sistemas de monitoreo para identificar direcciones de alto riesgo y patrones de transacciones sospechosas, y tomar medidas de congelación cuando sea necesario. Por tanto, la capacidad de análisis de datos on-chain se convertirá en un activo central de cumplimiento para los emisores de stablecoins.
Cómo afecta el monitoreo del mercado secundario al ecosistema on-chain
El monitoreo de transacciones en el mercado secundario es el aspecto más complejo técnicamente de la propuesta. Una vez que las stablecoins salen de la dirección del contrato del emisor, circulan libremente por la blockchain, pasando por exchanges descentralizados, puentes cross-chain y protocolos DeFi. Los emisores deben monitorear los flujos de tokens en el mercado secundario sin control directo, lo que exige capacidades de rastreo on-chain y evaluación de riesgos de direcciones.
Actualmente, las soluciones más utilizadas se basan en herramientas de análisis on-chain que examinan el historial de transacciones para identificar vínculos con direcciones sancionadas, mercados darknet, mixers o incidentes de hacking. La implementación de la propuesta acelerará la madurez de este stack tecnológico: los emisores deberán desplegar sistemas de monitoreo en tiempo real para evaluar el riesgo de las direcciones que poseen tokens y de las contrapartes, y emitir órdenes de congelación al detectar actividad sospechosa. Para los protocolos DeFi, esto implica adaptarse a los mecanismos de listas negras de los emisores o enfrentarse al riesgo de que los fondos sean congelados.
Cómo la propuesta redefine la narrativa de descentralización de las stablecoins
Desde su origen, las stablecoins han existido en una tensión entre centralización y descentralización. Aunque USDT y USDC operan en blockchains públicas, sus emisores mantienen el control último sobre los contratos de tokens, incluyendo la emisión, quema y congelación de direcciones. Los requisitos obligatorios de la propuesta codifican legalmente esta autoridad centralizada: las capacidades de congelación dejan de ser un diseño empresarial opcional y pasan a ser una obligación legal de cumplimiento.
Esto desafía de forma fundamental la narrativa de descentralización de las stablecoins. Los partidarios sostienen que el cumplimiento AML es el precio de la entrada de las stablecoins en las finanzas tradicionales, y que la regulación a nivel bancario es la base de su estatus legal. Los críticos argumentan que las stablecoins con capacidades de congelación y quema son, en esencia, dólares digitales controlados, en contradicción con los valores fundamentales del cripto de inmutabilidad y ausencia de permisos. Cuando los emisores tienen control unilateral sobre los activos de los usuarios, los tenedores dejan de poseer verdaderos criptoactivos autocustodiados y pasan a tener certificados on-chain sujetos a supervisión regulatoria. Este cambio de narrativa impactará profundamente en la confianza de los usuarios en las stablecoins y podría impulsar la exploración de alternativas centradas en la privacidad o stablecoins algorítmicas.
Cómo la carrera por el cumplimiento está moldeando el panorama del mercado de stablecoins
La propuesta está acelerando la diferenciación estructural dentro del mercado de stablecoins. A 10 de abril de 2026, la capitalización global de stablecoins ronda los $315 000 millones, con USDT y USDC representando juntos más del 83 % del mercado (USDT con unos $184 000 millones y USDC con $77 000 millones). En cuanto a actividad de trading, el volumen ajustado de USDC ha alcanzado $2,2 billones, superando ampliamente los $1,3 billones de USDT y representando cerca del 64 % del total. USDC ya ha obtenido una licencia MiCA en la UE, lo que le otorga una ventaja de cumplimiento en el segundo mayor mercado financiero regulado del mundo, con un crecimiento anual del 73 %.
Al codificar las capacidades de cumplimiento en la regulación, la propuesta otorga a la arquitectura técnica y al sistema de cumplimiento de USDC una ventaja institucional bajo el marco regulatorio. Aunque Tether lidera en capitalización, enfrenta mayor presión en materia de cumplimiento: su mecanismo de listas negras lleva años en funcionamiento, pero debe ser mejorado para cumplir con los requisitos de monitoreo del mercado secundario de FinCEN. Tras el periodo de comentarios públicos de 60 días, se espera que la norma definitiva entre en vigor plenamente en 2027; en ese momento, las diferencias en los costes de cumplimiento acelerarán la consolidación del mercado en torno a emisores con sistemas de cumplimiento maduros. Para los proyectos de stablecoins más pequeños, los costes técnicos y operativos de establecer sistemas AML a nivel bancario pueden convertirse en una barrera insuperable de entrada.
Conclusión
Esta propuesta del Tesoro es solo un punto dentro de la ola global de regulación de stablecoins. Cronológicamente, la firma de la GENIUS Act en julio de 2025 estableció un marco regulatorio federal inicial para las stablecoins; la propuesta de FinCEN y OFAC en abril de 2026 marca el primer paso concreto de aplicación bajo esa ley. En la UE, las regulaciones MiCA ya están plenamente implementadas, exigiendo también a los emisores de stablecoins mantener reservas 1:1 y capacidades de congelación. En Asia, Hong Kong aprobó su legislación sobre stablecoins en agosto de 2025, obligando a los emisores a obtener la aprobación de la Autoridad Monetaria de Hong Kong y a cumplir estrictos requisitos de KYC y AML.
La convergencia de marcos regulatorios en múltiples jurisdicciones está impulsando a los emisores de stablecoins hacia estándares de cumplimiento armonizados a nivel global. Las principales direcciones regulatorias a seguir incluyen: el desarrollo de mecanismos de coordinación de cumplimiento transfronterizo, especialmente para ejecutar órdenes de congelación internacionalmente; la adaptación de cumplimiento para protocolos DeFi (cómo cumplir con los requisitos de monitoreo del mercado secundario de los emisores sin sacrificar la descentralización); y la competencia tecnológica entre soluciones centradas en la privacidad y el monitoreo AML. Para la industria cripto, el endurecimiento de la regulación de stablecoins redefinirá los límites de cumplimiento de todo el ecosistema: las stablecoins dejan de ser "dólares cripto" fuera del alcance regulatorio y pasan a convertirse en componentes centrales de la infraestructura global de cumplimiento financiero.
Tabla rápida de referencia: Disposiciones clave de la propuesta AML del Tesoro
| Categoría | Requisito específico |
|---|---|
| Estatus legal | Define a los Permissible Payment Stablecoin Issuers como instituciones financieras bajo la Bank Secrecy Act |
| Programa AML/CFT | Establece programas de prevención de blanqueo de capitales y financiación del terrorismo basados en el riesgo, con mayores recursos para clientes y actividades de alto riesgo |
| Capacidades de control de transacciones | Los contratos de tokens deben incluir funciones técnicas para bloquear, congelar y rechazar transacciones sospechosas |
| Cumplimiento de sanciones | Cumplir con los requisitos de sanciones de OFAC y realizar filtrado de transacciones en tiempo real |
| Monitoreo del mercado secundario | Los emisores deben monitorear y evaluar el riesgo de los flujos de tokens on-chain |
| Periodo de comentarios públicos | 60 días, durante los cuales el sector puede enviar opiniones |
| Fecha prevista de entrada en vigor | Implementación total en 2027 |
Preguntas frecuentes (FAQ)
P1: ¿Pueden los usuarios solicitar el desbloqueo de stablecoins tras ser congeladas?
La congelación suele ser activada por los emisores en base a directivas de las autoridades o evaluaciones internas de riesgo. Los usuarios pueden presentar materiales de apelación al emisor o a las autoridades pertinentes. Sin embargo, la propuesta no especifica un proceso de apelación concreto; los mecanismos relacionados dependen de los procedimientos internos de cada emisor.
P2: ¿La propuesta se aplica a todas las stablecoins?
La propuesta está dirigida a los "Permissible Payment Stablecoin Issuers", es decir, entidades que cumplen y están registradas en EE. UU. y autorizadas para emitir stablecoins de pago. Las stablecoins descentralizadas o algorítmicas sin un emisor centralizado no están cubiertas directamente por la propuesta.
P3: ¿USDT y USDC ya cuentan con las capacidades requeridas por la propuesta?
Ambos emisores ya han integrado mecanismos de listas negras en sus smart contracts, permitiendo la congelación de direcciones. El cambio principal de la propuesta es elevar estas capacidades de "decisiones empresariales" a "obligaciones legales", junto con la incorporación de requisitos sistemáticos de monitoreo del mercado secundario.
P4: ¿Poseer stablecoins afecta la seguridad de los activos de los usuarios?
Desde la perspectiva de seguridad de activos, los mecanismos de congelación están dirigidos principalmente a direcciones sospechosas de actividades ilegales, por lo que los usuarios ordinarios no se ven afectados. Sin embargo, desde la perspectiva de autonomía de activos, las stablecoins dejan de ser criptoactivos "no congelables": los emisores mantienen derechos de control unilateral.
P5: ¿Cuál es el impacto de la propuesta en los protocolos DeFi?
Al interactuar con stablecoins, los protocolos DeFi deben adaptarse a los mecanismos de listas negras de los emisores. Si un protocolo no tiene lógica para gestionar direcciones en listas negras, existe el riesgo de que los fondos sean congelados. Los desarrolladores de protocolos deben seguir el avance de la propuesta y realizar los ajustes técnicos necesarios.


