Para una potencia como Estados Unidos, no poder ganar es perder, e incluso no poder ganar de manera convincente es perder.



Con un equipo de fútbol brasileño de clase mundial enfrentándose a un equipo de Yemen de categoría inferior, en teoría debería dominar completamente al rival sin que este tuviera oportunidad de contraatacar, ganando por una diferencia de diez o más goles debería ser fácil. Pero si gana de manera titubeante, con gran dificultad, incluso al final ganando el partido, en términos de opinión pública y estrategia, en esencia es una derrota. La gente cuestionaría tu fortaleza como equipo número uno del mundo.
Ver originales
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
Añadir un comentario
Añadir un comentario
Sin comentarios
  • Anclado