En las salas de juntas de Abu Dhabi y Dubái, los cambios rara vez ocurren de la noche a la mañana. Muchas de las mayores empresas familiares de los EAU se construyeron con paciencia y decisiones cuidadosas. Su capital creció a través de industrias tangibles y familiares, como logística, construcción, bienes raíces y energía. Durante décadas, ese enfoque les sirvió bien.
Pero la economía global está cambiando. Las finanzas digitales, los activos tokenizados y los mercados basados en blockchain avanzan lentamente desde los márgenes hacia el centro de la actividad financiera. Para las empresas tradicionales en la región del Golfo, esto plantea una pregunta importante. ¿Cómo participar en esta nueva economía digital sin perder la disciplina que construyó su éxito en primer lugar?
Este es el espacio donde Saeed Al Fahim ha comenzado a jugar un papel importante, ayudando a las instituciones tradicionales a entender cómo las finanzas digitales pueden integrarse en las estructuras en las que ya confían.
La gobernanza precede a la tecnología
Cuando se habla de Web3, la conversación suele girar en torno a la tecnología. Blockchain, tokenización, finanzas descentralizadas. La parte técnica recibe la mayor atención. Pero para las empresas familiares establecidas, el verdadero desafío no es la tecnología en sí misma. Es la gobernanza.
Estas organizaciones dependen de sistemas que han sido perfeccionados durante décadas. La toma de decisiones tiende a ser deliberada y estructurada, especialmente cuando el capital involucrado apoya a varias generaciones de una familia y a un gran número de empleados. Sin embargo, los activos digitales se mueven a un ritmo muy diferente. Los mercados operan las 24 horas y aparecen rápidamente nuevos instrumentos financieros.
Saeed Al Fahim, fundador de la plataforma de activos del mundo real Tharwa, ha trabajado con instituciones que intentan comprender este cambio. Su visión es bastante sencilla. Introducir innovación sin una supervisión sólida no es progreso. Simplemente introduce nuevos riesgos.
Esa perspectiva resuena en una región donde la preservación del capital siempre ha sido una prioridad central.
Hacer que las finanzas digitales sean comprensibles
El interés en los activos digitales está creciendo claramente en las oficinas familiares del Golfo. Algunas exploran inversiones de riesgo en infraestructura blockchain. Otras están evaluando si la tokenización podría aplicarse eventualmente a partes de sus negocios existentes.
Al mismo tiempo, existe una hesitación natural. Estas instituciones han pasado décadas protegiendo sus balances. Entrar en una nueva frontera financiera sin marcos claros rara vez resulta atractivo.
Gran parte del trabajo de Saeed se ha centrado en traducir las finanzas digitales en términos que las instituciones tradicionales puedan evaluar. En lugar de fomentar experimentos rápidos, el énfasis está en la estructura y la educación. Los miembros de la junta necesitan entender qué son estos activos, cómo se comportan y cómo encajan dentro de los marcos de riesgo existentes.
Cuando esa base está establecida, la exposición digital se vuelve más fácil de evaluar junto con otras clases de activos.
Superando una brecha generacional
En muchas empresas familiares del Golfo, la discusión sobre activos digitales refleja a menudo un contraste generacional.
Los miembros más jóvenes de las familias empresariales suelen estar más cómodos con las tecnologías emergentes y los mercados en línea. Ven oportunidades en áreas que ni siquiera existían hace una década. Mientras tanto, los fundadores y altos ejecutivos tienden a centrarse en la estabilidad y en la preservación de la empresa principal.
Ambas perspectivas son comprensibles. El desafío es asegurarse de que trabajen juntas en lugar de empujar a la organización en direcciones opuestas.
Un marco de gobernanza estructurado puede ayudar a crear ese equilibrio. Permite que las generaciones más jóvenes exploren oportunidades digitales, mientras garantiza que las decisiones importantes permanezcan alineadas con la estrategia general del negocio familiar.
Preparando a las instituciones tradicionales para un futuro digital
Los EAU se han posicionado como una de las jurisdicciones más avanzadas del mundo en regulación de activos digitales. Marcos como VARA y ADGM han creado un entorno donde las nuevas tecnologías financieras pueden desarrollarse con claridad regulatoria.
Pero la regulación por sí sola no determina el éxito de un ecosistema financiero. Las instituciones también deben evolucionar.
Las empresas familiares siguen siendo uno de los pilares más importantes de la economía del Golfo. Su capacidad para adaptarse jugará un papel crucial en definir cómo participa la región en la próxima fase de las finanzas globales.
El trabajo de Saeed Al Fahim se encuentra en el centro de esa transición. En lugar de empujar a las empresas a abandonar las industrias que construyeron su riqueza, el enfoque está en ayudarlas a pensar en cómo esas empresas pueden operar en un mundo donde el valor se mueve cada vez más a través de redes digitales.
Si esa transición se maneja con cuidado, las empresas familiares del Golfo pueden descubrir que adoptar las finanzas digitales no significa reemplazar su legado. Significa asegurarse de que ese legado siga creciendo en una economía cambiante.