6 de marzo, la cuarta sesión informativa sobre temas económicos de la 14ª Asamblea Popular Nacional se llevó a cabo puntualmente. Al responder a la pregunta de un periodista de Shanghai Securities sobre los próximos pasos de la Comisión Reguladora de Valores en la prevención de riesgos y fortalecimiento de la supervisión, el presidente de la CSRC, Wu Qing, explicó detalladamente su enfoque regulatorio. Indicó que la Comisión se centrará en fortalecer la supervisión de los nuevos tipos de negocio. La consideración general es buscar beneficios y evitar daños, regular el desarrollo, supervisar eficazmente y controlar estrictamente los riesgos. Las principales medidas incluyen: destacar el principio de equidad, profundizar y detallar la supervisión de operaciones de alta frecuencia y cuantitativas. Se implementarán regulaciones para el comercio de derivados, apoyando actividades legítimas y conformes a las normas de gestión de riesgos, y limitando la especulación excesiva mediante reglas. También se reforzará la supervisión de la tokenización de activos del mundo real (RWA), manteniendo la política de “prohibido en el país, regulado en el extranjero”, y se establecerá y perfeccionará el marco regulatorio para los activos criptográficos, combatiendo enérgicamente comportamientos que usen RWA como pretexto para actividades ilícitas, como la especulación ilegal y las operaciones financieras no autorizadas.

Wu Qing enfatizó especialmente que, mediante la construcción de un sistema regulatorio completo, se debe consolidar la “dique” contra los riesgos del mercado de capitales. Esta declaración generó rápidamente ondas en los ámbitos de tecnología financiera y activos digitales.
Hace poco más de un mes, ocho departamentos, incluyendo el Banco Popular de China y la CSRC, publicaron conjuntamente el aviso “Sobre la prevención y gestión adicional de riesgos relacionados con las monedas virtuales y otros”, que por primera vez definió oficialmente la tokenización de activos del mundo real (RWA) y estableció el principio de “prohibido en el país, regulado en el extranjero”. Desde la publicación conjunta de los ocho departamentos hasta la declaración específica del presidente de la CSRC en la conferencia de prensa de la Asamblea, la postura de las autoridades regulatorias respecto a este campo emergente ha quedado claramente definida.
¿Significa esto que en el sector RWA se marca un “punto final” para su desarrollo, o es solo el “pistoletazo” para una nueva ronda de regulación? ¿Qué comportamientos están prohibidos dentro de la “dique”? ¿Y fuera de ella, existe espacio para exploraciones regulatorias?
Para entender la postura regulatoria, primero hay que aclarar qué es exactamente la tokenización de RWA.
Según la definición oficial del aviso conjunto, consiste en actividades en las que, mediante tecnologías criptográficas y registros distribuidos u otras similares, se convierten en tokens (o similares) derechos de propiedad, derechos a beneficios u otros derechos o certificados de deuda relacionados con activos, que luego se emiten y negocian. Esta definición abarca toda la cadena, desde la implementación técnica hasta las actividades financieras.
Sobre esta base, las autoridades establecieron el principio de “prohibido en el país, regulado en el extranjero”. El aviso especifica que las actividades de tokenización de RWA en territorio nacional, así como la prestación de servicios relacionados por intermediarios o tecnologías de la información, que impliquen la emisión ilegal de tokens, la oferta pública no autorizada de valores, la operación ilegal de negocios de valores y futuros, o la captación ilegal de fondos, deben ser prohibidas.
Esto significa que cualquier emisión, negociación o servicio relacionado con RWA dirigido al público en el país se considera ilegal desde el punto de vista legal. No es la primera vez que las autoridades ponen un “semáforo rojo” a estas actividades. En 2017, ya se prohibió la oferta inicial de tokens (ICO); en 2021, se aclaró que las actividades relacionadas con monedas virtuales constituyen actividades financieras ilegales. La declaración actual sobre RWA puede interpretarse como una continuación lógica de esa línea regulatoria.
No obstante, hay una excepción: si las actividades relacionadas son aprobadas por las autoridades regulatorias correspondientes y se llevan a cabo en infraestructura financiera específica y conforme a la ley, quedan fuera del alcance de la prohibición. Esta excepción indica que la regulación no busca prohibir la tecnología RWA en sí misma, sino establecer condiciones estrictas sobre quién la emite, quién la opera y si está bajo supervisión.
Wu Qing, en la conferencia, precisó aún más los puntos clave: “Se debe luchar severamente contra quienes usen el nombre de RWA para realizar actividades ilegales o especulativas”. La clave está en “usar el nombre de RWA”. En otras palabras, las autoridades apuntan a quienes, bajo la apariencia de RWA, llevan a cabo actividades financieras ilícitas, no a la tecnología en sí.
Asimismo, se establecen límites claros para las instituciones extranjeras que ofrecen servicios en territorio nacional: no pueden proporcionar de forma ilegal servicios relacionados con la tokenización de activos del mundo real a entidades en el país. Esto implica que, aunque un proyecto esté registrado y emitido en el extranjero, si su servicio llega a entidades en China, enfrentará riesgos regulatorios.
Desde el nivel político hasta las declaraciones oficiales, la postura es coherente: la tokenización de RWA, como una nueva forma de negocio financiero, debe integrarse en el marco regulatorio existente y no convertirse en un territorio sin ley. Los comportamientos que intenten aprovechar la popularidad del concepto para realizar actividades ilegales o especulativas son la principal prioridad de la “dique”.
Las declaraciones intensas de las autoridades no son arbitrarias. Desde 2026, varias regiones han emitido advertencias sobre riesgos asociados con actividades ilegales bajo el disfraz de monedas virtuales y RWA.
El 16 de enero, la Oficina de Regulación Financiera de Hebei publicó una advertencia sobre riesgos en actividades financieras ilegales, señalando que estas suelen disfrazarse con diferentes etiquetas, como pensiones, turismo, cría en la nube, RWA, etc. El 30 de enero, la Oficina de Supervisión del Mercado de Yichun, en Heilongjiang, emitió una advertencia similar, incluyendo RWA, blockchain, monedas virtuales y aplicaciones de reembolso de consumo, alertando sobre su uso para actividades ilegales.
Estas advertencias no son solo advertencias superficiales. A finales de enero, la sucursal del Banco Popular de China en Hunan publicó un artículo que describe en detalle las estafas típicas relacionadas con inversiones en monedas virtuales: inducen a los usuarios a plataformas falsas con altas ganancias, ofrecen pequeños reembolsos para atraer grandes inversiones, y luego, en la fase de retiro, colocan obstáculos y desaparecen con el dinero. El ejemplo de un residente, el anciano Wang, ilustra que plataformas de “finanzas en Bitcoin con un 50% de rendimiento anual” suelen ser solo números en el backend, y cuando los usuarios intentan retirar en grandes cantidades, enfrentan “mantenimiento del sistema” o la desconexión del soporte.
Lo que aún es más preocupante es que algunos malhechores están usando RWA como un nuevo “manto”. La advertencia de la Oficina de Regulación Financiera de Hebei señala que las actividades ilegales se reinventan continuamente, y algunos delincuentes usan “alta rentabilidad garantizada” o “ganancias rápidas” para atraer a las personas a participar en captaciones ilegales, estafas en línea y pirámides financieras. Como concepto emergente, RWA es relativamente desconocido para los inversores comunes, y puede ser fácilmente presentado como una “oportunidad de inversión de vanguardia” para inducir a errores.
Desde el sector, se ha detectado que algunos proyectos promocionan de manera irregular el uso del concepto RWA. Algunos afirman tener activos en el extranjero que respaldan sus “valores tokenizados”, pero no pueden ofrecer una clara prueba de derechos sobre los activos ni garantías legales. Algunos incluso recaudan fondos del público en China, prometiendo altos retornos, cruzando la línea de la captación ilegal.
Un abogado de Dachen Law Firm y experto en derecho de la Universidad de Zhejiang, Shi Zihan, afirmó en una entrevista que, si un inversor sospecha que ha sido víctima de una estafa con monedas virtuales, puede recopilar pruebas como materiales promocionales, contratos de inversión, registros de pagos y chats de WeChat, y presentar denuncia ante la policía. Esto indica que las acciones judiciales contra estas actividades ilícitas ya están en marcha.
Desde la perspectiva regulatoria, la decisión de “sacar la espada” en este momento responde a al menos tres consideraciones. La primera es proteger a los inversores. La historia pasada muestra que, desde el colapso de plataformas P2P hasta las monedas sin respaldo, muchos pequeños inversores sin capacidad de juicio han sufrido pérdidas significativas por las promesas de altos beneficios. La tokenización de RWA, que involucra estructuras transfronterizas y complejas, hace aún más difícil que los inversores comunes identifiquen los riesgos. Por eso, fortalecer la “dique” de antemano es una medida necesaria para protección.
La segunda es prevenir riesgos financieros. La esencia de RWA es combinar activos del mundo real con tecnología digital. Si se desvincula del valor real de la economía, y se realiza una sobreapalancamiento mediante la tokenización, los riesgos pueden transmitirse a través de cadenas complejas y afectar el sistema financiero tradicional. La mención de Wu Qing sobre “limitar la especulación excesiva” refleja esta preocupación.
La tercera es establecer expectativas regulatorias claras. Como se refleja en el aviso de los ocho departamentos, la regulación no busca prohibir la tecnología RWA en sí misma, sino definir límites claros. Dentro de estos límites, la exploración regulada puede avanzar ordenadamente; fuera de ellos, las actividades ilegales serán severamente sancionadas. Este enfoque de “control y apertura” ayuda a evitar que la industria caiga en un ciclo de “todo permitido, todo prohibido”.
Si ampliamos la visión, descubriremos que, mientras las autoridades en China mantienen la postura de “prohibido en el país”, en Hong Kong la práctica de RWA está logrando avances sustanciales.
A finales de febrero, se aprobó el primer proyecto de RWA inmobiliario en Hong Kong. Delling Holdings anunció que dos productos de tokenización de RWA habían recibido la aprobación de la Comisión de Valores y Futuros de Hong Kong, sin objeciones adicionales, y podían avanzar en su implementación. Esto significa que, tras meses de comunicación, la autoridad hongkonesa dio luz verde a este modelo de negocio.
Los activos subyacentes aprobados incluyen: un fondo de sociedad limitada que posee el edificio Delling en Central, Hong Kong, y un fondo de inversión en el proyecto de capital privado Animoca Brands. El edificio Delling, en Wellington Street, en el corazón financiero de Hong Kong, fue adquirido en 2023 por más de 280 millones de HKD, y es la primera vez que un activo físico en una zona central de Hong Kong se tokeniza para inversores calificados.
En la práctica, Delling Securities actuará como distribuidor de los tokens, estableciendo infraestructura operativa y procesos de lanzamiento; Delling Digital será el gestor de inversiones, colaborando con Asseto, proveedor de soluciones de tokenización, para emitir derechos en fondos mediante tecnología blockchain.
William Li, socio de Delling Holdings, afirmó en una entrevista que el proyecto fue iniciado desde cero, con una comunicación profunda con la Comisión de Valores y Futuros de Hong Kong, y tras meses de revisión, lograron la aprobación sin objeciones. “Esto no solo es la aprobación de un producto, sino el reconocimiento del modelo de negocio de RWA, que puede seguir avanzando.”
Este caso demuestra que, bajo un marco regulatorio estricto, la implementación legal de RWA es posible. La guía de tokenización de Hong Kong exige que los productos cumplan con las licencias existentes y protejan a los inversores. El proyecto de Delling, que se basa en instituciones reguladas, dirigido a inversores calificados y con estrictas obligaciones de divulgación, fue aprobado precisamente por cumplir estos requisitos.
Este esquema de “control estricto en China, exploración en Hong Kong” forma una estrategia complementaria. La regulación en China enfatiza la gestión de riesgos y la delimitación clara, mientras que Hong Kong, con su marco de licencias y protección del inversor, permite a las instituciones reguladas explorar con seguridad. Los modelos, estándares tecnológicos y esquemas de gestión de riesgos de RWA que se prueben en Hong Kong pueden servir de referencia para China y otras regiones en el futuro.
¿Existe, entonces, espacio para participación regulada en RWA en China, pese a la prohibición “en el país”? Desde el texto político, la frase “con la aprobación de las autoridades regulatorias” en el aviso de los ocho departamentos deja un margen para la exploración legal. Si se cumplen los requisitos regulatorios, se obtiene la aprobación y se apoya en infraestructura financiera conforme a la ley, la exploración de RWA no está completamente vedada.
Desde la práctica, hay al menos tres caminos posibles. La primera es la innovación tecnológica para financiar empresas reales. Bajo la ley de valores vigente, mejorar la transparencia y circulación de activos no estándar, como financiamiento de la cadena de suministro o leasing, mediante blockchain, es una optimización de procesos, no una emisión de valores en tokens, por lo que el riesgo regulatorio es menor. La clave es no cruzar la línea de “emisión y negociación pública de tokens”.
La segunda es la cooperación con Hong Kong, que puede actuar como puente. Las instituciones en China pueden colaborar con entidades reguladas en Hong Kong para ofrecer productos RWA a inversores profesionales, siempre que se respeten las reglas de “no salida de fondos” y “no ingreso de activos” en China, evitando captar fondos del público en el país. La regulación y los acuerdos de reconocimiento mutuo en Hong Kong brindan una base para estas colaboraciones.
La tercera es ofrecer soluciones tecnológicas a instituciones financieras reguladas, como auditoría de contratos inteligentes o servicios de custodia de activos. Dado que la emisión de tokens está prohibida, proveer tecnología para facilitar la tokenización de activos del mundo real puede ser un mercado con bajo riesgo regulatorio. China cuenta con talento técnico y capacidades de desarrollo blockchain, lo que le da ventajas competitivas en este campo.
Es importante destacar que estas vías deben basarse en una comunicación y cumplimiento estrictos con las autoridades regulatorias, sin promover la participación del público en actividades especulativas. Como afirmó recientemente Li Xiaojia, presidente de HKEX, la tokenización no debe reducir los riesgos de los activos subyacentes del mundo real. Esto subraya que, independientemente de la innovación tecnológica, la calidad del activo, los flujos de efectivo y la legalidad de los derechos son fundamentales para el valor de inversión.
Desde el aviso conjunto de los ocho departamentos hasta las declaraciones del presidente de la CSRC en la Asamblea, la “dique” que delimita la regulación de RWA en China está claramente establecida. Esta “dique” no solo bloquea las mareas de actividades ilegales disfrazadas de conceptos, sino que también proporciona un entorno estable para las exploraciones regulatorias legítimas.
Para los actores del sector, la clave no es quejarse por la regulación estricta, sino reconsiderar: bajo el marco legal actual, ¿qué valor real puede crear la tecnología RWA para la circulación de activos del mundo real? ¿Seguir en la zona gris, intentando evadir la regulación, o volver a su función principal de servir a la economía real, buscando innovación dentro de los límites legales? La respuesta es evidente.
La “dique” no es un “punto final”. Al contrario, señala la dirección a seguir: solo la innovación que esté regulada, sirva a la economía real y supere las pruebas de riesgo podrá navegar hacia mares más amplios. Quienes intenten evadir la “dique” y aventurarse en la tormenta, acabarán siendo arrastrados por las olas.
(Aviso del Instituto de RWA: Este artículo analiza las posibles rutas futuras de RWA basándose en la lógica del marco regulatorio vigente. Cualquier exploración en este campo debe realizarse dentro del marco legal y regulatorio establecido por las autoridades financieras nacionales. Actualmente, en China, toda emisión y financiamiento mediante tokens dirigida a públicos no específicos está bajo alta presión regulatoria. Los actores deben mantener una estricta línea de cumplimiento y evitar riesgos legales.)